Abrasivos y consumibles para el acabado por chorreado

Disponemos de una amplia gama de abrasivos para chorreado y tratamiento de superficies, adaptados a diferentes materiales y niveles de acabado. Las microesferas de vidrio permiten limpiar y satinar superficies delicadas sin alterar sus dimensiones ni provocar contaminación férrica, mientras que la granalla plástica ofrece una acción suave y controlada sin generar rugosidad.

Para aplicaciones que requieren mayor capacidad de corte, el corindón blanco proporciona alta pureza y es ideal para acero inoxidable, aluminio, titanio y otros metales no férreos. Por su parte, el corindón marrón destaca por su dureza, resistencia y rendimiento en procesos de decapado, eliminación de óxidos, limpieza y preparación de superficies antes de pintura o recubrimientos.

Microesferas de vidrio

Las microesferas de vidrio son un abrasivo ideal cuando debemos actuar sobre piezas o superficies que no debemos alterar, ya que tienen tolerancias precisas. Su uso también es muy común para el tratamiento y acabado de superficies de acero inoxidable, aluminio y aleaciones no férricas, ya que no producen contaminación férrica.

Las microesferas de vidrio son un abrasivo económico y respetuoso con el medio ambiente, comparadas con otros procesos químicos, ya que se recuperan y se vuelven a proyectar con un consumo promedio de pérdida de sólo un 3% por ciclo, generando un nivel muy bajo de residuos que no son contaminantes.

Granalla plástica

La granalla plástica es especialmente adecuada en aplicaciones que requieran un tratamiento controlado y suave, cuya acción no sea excesivamente abrasiva, de forma que no dañe el estado normal de la superficie.

Mediante un chorreado suave se consigue un tratamiento superficial que no ataca a la pieza, ni aporta ningún tipo de rugosidad. A pesar de que sus granos angulares-cúbicos son más agresivos que los de las granallas vegetales, no produce ningún tipo de desgaste en la maquinaría de tratamiento, ni en la superficie a tratar.

Corindón blanco

El corindón blanco es un abrasivo de alta pureza fabricado a partir de óxido de aluminio electrofundido, reconocido por su elevada dureza, capacidad de corte y excelente rendimiento en procesos de chorreado.

Gracias a la ausencia de contaminantes férricos, es especialmente adecuado para el tratamiento de acero inoxidable, aluminio, titanio y otros materiales no férreos, garantizando superficies limpias y libres de contaminación.

Corindón marrón

El corindón marrón es un abrasivo de óxido de aluminio electrofundido, reconocido por su alta dureza, resistencia y capacidad de corte. Es ideal para procesos de decapado, eliminación de óxidos, limpieza y preparación de superficies antes de pintura o recubrimientos.

Gracias a su excelente relación entre rendimiento y durabilidad, es uno de los abrasivos más utilizados en aplicaciones de chorreado industrial y tratamiento de superficies metálicas.

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